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La Biblia: El libro de las
Sagradas Escrituras y la Palabra de Dios
Anterior (30)
3 Cualquier varón de la Casa de Israel que degollare buey, o cordero, o cabra, en el real, o fuera del real,
4 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo del testimonio, para ofrecer ofrenda al SEÑOR delante del tabernáculo del SEÑOR, sangre será imputada al tal varón; sangre derramó; el tal varón será cortado de entre su pueblo;
5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican sobre la faz del campo, para que los traigan al SEÑOR a la puerta del tabernáculo del testimonio al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paz al SEÑOR.
6 Y el sacerdote esparza la sangre sobre el altar del SEÑOR, a la puerta del tabernáculo del testimonio, y haga perfume del sebo en olor muy aceptable al SEÑOR.
7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras [de] los cuales fornican; tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades.
8 Les dirás también: Cualquier varón de la Casa de Israel, o de los extranjeros que peregrinan entre vosotros, que ofreciere holocausto o sacrificio,
9 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo del testimonio, para hacerlo al SEÑOR, el tal varón también será cortado de su pueblo.
10 Y cualquier varón de la Casa de Israel, o de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que comiere alguna sangre, [yo] pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo.
11 Porque el alma ([o la vida]) de la carne en la sangre está; y yo os la he dado para expiar vuestras personas ([almas]) sobre el altar; por lo cual la misma sangre expiará la persona.
12 Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que peregrina entre vosotros comerá sangre.
13 Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que cogiere caza de animal o de ave que [sea] de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.
14 Porque el alma de toda carne, su vida, [está] en su sangre; por tanto he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque el alma ([o la vida]) de toda carne [es] su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.
15 Y cualquiera persona que comiere [cosa] mortecina o despedazada [por fiera], asà de los naturales como de los extranjeros, lavará sus vestidos, y a sà [mismo] se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde; y se limpiará.
16 Y si no [los] lavare, ni lavare su carne, llevará su iniquidad.
CAPÃTULO 18
1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
3 No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, en la cual yo os introduzco; ni andaréis en sus estatutos.
4 Mis derechos pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis, andando en ellos. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
5 Por tanto mis estatutos y mis derechos guardaréis, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo [soy] el SEÑOR.
6 Ningún varón se allegue a ninguna [mujer] cercana de su carne, para descubrir su desnudez. Yo [soy] el SEÑOR.
7 La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez.
8 La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre.
9 La desnudez de tu hermana, hija de tu padre, o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás.
10 La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, porque es la desnudez tuya.
11 La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana es, su desnudez no descubrirás.
12 La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es parienta de tu padre.
13 La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás; porque parienta de tu madre es.
14 La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.
15 La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu hijo, no descubrirás su desnudez.
16 La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás; es la desnudez de tu hermano.
17 La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez: son parientas, es maldad.
18 No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.
19 Y no llegarás a la mujer en 8el apartamiento de su inmundicia, para descubrir su desnudez. 20 Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote en ella.
21 Y no des de tu simiente para hacerla pasar por el fuego a Moloc; no contamines el nombre de tu Dios: Yo [soy] el SEÑOR.
22 No te echarás con macho como con mujer; es abominación.
23 Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento ensuciándote con él; ni mujer [alguna] se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es mezcla.
24 En ninguna de estas cosas os ensuciaréis; porque en todas estas cosas se han ensuciado los gentiles que yo echo de delante de vosotros;
25 y la tierra fue contaminada; y [yo] visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores.
26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis derechos, y no hagáis [ninguna] de todas estas abominaciones; [ni] el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros.
27 (Porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de la tierra, que [fueron] antes de vosotros, y la tierra fue contaminada.)
28 Y la tierra no os vomitará, por haberla contaminado, como vomitó a los gentiles que fueron antes de vosotros.
29 Porque cualquiera que hiciere [alguna] de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren, serán cortadas de entre su pueblo.
30 Guardad, pues, mi observancia, no haciendo [algo] de las leyes de las abominaciones que fueron hechas antes de vosotros, y no os ensuciéis en ellas. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
CAPÃTULO 19
1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo [soy] yo el SEÑOR vuestro Dios.
3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis sábados guardaréis. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
4 No os volveréis a los Ãdolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
5 Y cuando ofreciereis sacrificio de paz al SEÑOR, de vuestra voluntad lo sacrificaréis.
6 Será comido el dÃa que lo ofreciereis, y el siguiente dÃa; y lo que quedare para el tercer dÃa, será quemado en el fuego.
7 Y si se comiere el dÃa tercero, será abominación; no será acepto;
8 y el que lo comiere, llevará su delito, por cuanto profanó la santidad del SEÑOR; y la tal persona será cortada de su pueblo.
9 Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu campo, ni espigarás tu [tierra] segada.
10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás los granos caÃdos de tu viña; para el pobre y para el extranjero los dejarás. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
11 No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis ninguno a su prójimo.
12 Y no juraréis en mi nombre con mentira, ni ensuciarás el nombre de tu Dios. Yo [soy] el SEÑOR.
13 No harás calumnia a tu prójimo, ni [le] robarás. No se detendrá el trabajo del jornalero en tu casa hasta la mañana.
14 No maldigas al sordo, y delante del ciego no pongas tropiezo, mas tendrás temor de tu Dios. Yo [soy] el SEÑOR.
15 No harás agravio en el juicio; ni complaciendo al pobre, ni favoreciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 No andarás chismeando en tu pueblo. No te pondrás contra la sangre de tu prójimo. Yo [soy] el SEÑOR.
17 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; ingenuamente reprenderás a tu prójimo, y no consentirás sobre el pecado.
18 No te vengarás, ni guardarás [rencor] a los hijos de tu pueblo; mas amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo [soy] el SEÑOR.
19 Mis estatutos guardaréis. A tu animal no harás ayuntar para mixturas; tu campo no sembrarás de mixtura, y no te pondrás vestidos con mezcla de diversas cosas. 20 Y cuando un hombre tuviere acto carnal con mujer, y ella fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, [ambos] serán azotados; no morirán, por cuanto [ella] no es libre.
21 Y él traerá [en expiación] por su culpa al SEÑOR, a la puerta del tabernáculo del testimonio, [un] carnero por expiación.
22 Y con el sacerdote lo reconciliará con el carnero de la expiación delante del SEÑOR, por su pecado que cometió; y se le perdonará su pecado que ha cometido.
23 Y cuando hubiereis entrado en la tierra, y plantareis todo árbol de comer, circuncidaréis su prepucio de su fruto; tres años os será incircunciso; su fruto no se comerá.
24 Y al cuarto año todo su fruto será santidad de loores al SEÑOR.
25 Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
26 No comeréis [cosa alguna] con sangre. No seréis agoreros, ni adivinaréis.
27 No cortaréis en redondo las extremidades de vuestras cabezas, ni dañarás la punta de tu barba.
28 Y no haréis rasguños en vuestra carne por [un] muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo [soy] el SEÑOR.
29 No contaminarás tu hija haciéndola fornicar; para que no se prostituya la tierra, y se llene de maldad.
30 Mis sábados guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo [soy] el SEÑOR.
31 No os volváis a los encantadores y a los adivinos; no [los] consultéis ensuciándoos con ellos. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo [soy] el SEÑOR.
33 Y cuando el extranjero morare contigo en vuestra tierra, no le oprimiréis.
34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y ámalo como a ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
35 No hagáis agravio en juicio, en medida [de tierra], ni en peso, ni en otra medida.
36 Balanzas justas, pesas justas, efa justo, e hin justo tendréis. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
37 Guardad pues todos mis estatutos, y todos mis derechos, y ponedlos por obra. Yo [soy] el SEÑOR.
CAPÃTULO 20
1 Y habló el SEÑOR a Moisés diciendo:
2 Dirás asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que peregrinan en Israel, que diere de su simiente a Moloc, de seguro morirá; el pueblo de la tierra lo apedreará con piedras.
3 Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo; por cuanto dio de su simiente a Moloc, contaminando mi santuario, y ensuciando mi santo nombre.
4 Y si escondiere el pueblo de la tierra sus ojos de aquel varón que hubiere dado de su simiente a Moloc, para no matarle,
5 entonces yo pondré mi rostro contra aquel varón, y contra su familia, y le cortaré de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de él, prostituyéndose en pos de Moloc.
6 Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras [de] ellos, [yo] pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.
7 Santificaos, pues, y sed santos, porque yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.
8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo [soy] el SEÑOR que os santifico.
9 Porque varón que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre [será] sobre él.
10 Y el varón que adulterare con la mujer de otro, [el] que cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, indefectiblemente morirá el adúltero y la adúltera.
11 Y cualquiera que se echare con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos morirán; su sangre [será] sobre ellos.
12 Y cualquiera que durmiere con su nuera, ambos morirán; hicieron mistura; su sangre [será] sobre ellos.
13 Y cualquiera que tuviere ayuntamiento con macho como con mujer, abominación hicieron; ambos morirán; su sangre será sobre ellos.
14 Y el que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza; quemarán en fuego a él y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros.
15 Y cualquiera que tuviere cópula con bestia, morirá; y mataréis a la bestia.
16 Y la mujer que se acercare a algún animal, para tener ayuntamiento con él, a la mujer y al animal matarás; morirán infaliblemente; su sangre [será] sobre ellos.
17 Y cualquiera que tomare a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, cosa es execrable; por tanto serán muertos a ojos de los hijos de su pueblo; descubrió la desnudez de su hermana; su pecado llevará.
18 Y cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo.
19 La desnudez de la hermana de tu madre, o de la hermana de tu padre, no descubrirás; por cuanto descubrió su parienta, su iniquidad llevarán. 20 Y cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubrió; su pecado llevarán; morirán sin hijos.
21 Y el que tomare la mujer de su hermano, es suciedad; la desnudez de su hermano descubrió; sin hijos serán.
22 Guardad, pues, todos mis estatutos y todos mis derechos, y ponedlos por obra; y no os vomitará la tierra, en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella.
23 Y no andéis en las prácticas de los gentiles que yo echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.
24 Pero a vosotros os he dicho: Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra que fluye leche y miel. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos.
25 Por tanto, vosotros haréis diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia; y no ensuciéis vuestras personas en los animales, ni en las aves, ni en ninguna cosa que [se] va arrastrando por la tierra, las cuales os he apartado por inmundas.
26 Habéis, pues, de serme santos, porque yo el SEÑOR soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis mÃos.
27 Y el hombre o la mujer en quienes hubiere espÃritu pitónico o de adivinación, morirán; los apedrearán con piedras; su sangre [será] sobre ellos.
CAPÃTULO 21
1 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Habla a los sacerdotes hijos de Aarón, y diles [que] no se contaminen por un muerto en sus pueblos.
2 Mas por su pariente cercano a sÃ, por su madre, o por su padre, o por su hijo, o por su hermano,
3 o por su hermana virgen, a él cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminará.
4 No se contaminará, [por] el prÃncipe en su pueblo, ensuciándose.
5 No harán calva en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños.
6 Santos serán a su Dios, y no ensuciarán el nombre de su Dios; porque los fuegos del SEÑOR, el pan de su Dios ofrecen; por tanto serán santos.
7 Mujer ramera o infame no tomarán; ni tomarán mujer repudiada de su marido; porque [el sacerdote] es santo a su Dios.
8 Y lo santificarás, porque el pan de tu Dios ofrece; santo será a ti, porque santo [soy] yo el SEÑOR vuestro santificador.
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