La Biblia: El libro de las Sagradas Escrituras y la Palabra de Dios

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3 Todo lo que se mueve, que es vivo, os será para mantenimiento; [así] como [la] verdura de hierba, os lo he dado todo.

4 Pero la carne con su alma ([o vida]), que es su sangre, no comeréis.

5 Porque ciertamente vuestra sangre [que es] vuestra alma, [yo la] demandaré; de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré el alma del hombre.

6 El que derramare sangre de hombre en el hombre, su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.

7 Mas vosotros fructificad, y multiplicaos; y andad en la tierra, y multiplicaos en ella.

8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:

9 He aquí, que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestra simiente después de vosotros;

10 y con toda alma viviente que [está] con vosotros, en aves, en animales, y en toda bestia de la tierra [que está] con vosotros; desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.

11 Que [yo] estableceré mi pacto con vosotros, que no será talada más toda carne con aguas de diluvio; y que no habrá más diluvio para destruir la tierra.

12 Y dijo Dios: Esta [será] la señal del pacto que yo pongo entre mí y vosotros y toda alma viviente que [está] con vosotros, por siglos perpetuos:

13 Mi arco pondré en las nubes, el cual será por señal de pacto entre mí y la tierra.

14 Y será, que cuando anublare sobre la tierra, entonces mi arco aparecerá en las nubes.

15 Y me acordaré de mi pacto que [está] entre mí y vosotros y toda alma viviente en toda carne; y no serán más las aguas por diluvio para destruir a toda carne.

16 Y estará el arco en las nubes, y lo veré para acordarme del pacto perpetuo entre Dios y toda alma viviente, con toda carne que está sobre la tierra.

17 Dijo más Dios a Noé: Esta [será] la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne, que [está] sobre la tierra.

18 Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam [es] el padre de Canaán.

19 Estos tres [son] los hijos de Noé; y de ellos fue llena toda la tierra. 20 Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó [una] viña;

21 y bebió del vino, y se embriagó, y se descubrió en medio de su tienda.

22 Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban fuera.

23 Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre los hombros de ambos, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre teniendo vueltos los rostros, que no vieron la desnudez de su padre.

24 Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el más joven;

25 y dijo: Maldito [sea] Canaán; siervo de siervos será a sus hermanos.

26 Dijo más: Bendito el SEÑOR, el Dios de Sem, y sea Canaán su siervo.

27 Ensanche Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo.

28 Y vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años.

29 Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió.


CAPÍTULO 10

1 Estas [son] las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a los cuales nacieron hijos después del diluvio.

2 Los hijos de Jafet: Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Mesec, y Tiras.

3 Y los hijos de Gomer: Askenaz, y Rifat, y Togarma.

4 Y los hijos de Javán: Elisa, y Tarsis, Quitim, y Dodanim.

5 Por éstos fueron partidas las islas de los gentiles en sus tierras, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.

6 Los hijos de Cam: Cus, y Mizraim, y Fut, y Canaán.

7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, y Sabta, y Raama, y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.

8 Y Cus engendró a Nimrod. Este comenzó a ser poderoso en la tierra.

9 Este fue poderoso cazador delante del SEÑOR; por lo cual se dice: Así como Nimrod poderoso cazador delante del SEÑOR.

10 Y fue la cabecera de su reino Babel, y Erec, y Acad, y Calne, en la tierra de Sinar.

11 De esta tierra salió Assur, el cual edificó a Nínive, y a Rehobot, y a Cala,

12 Y a Resén entre Nínive y Cala; la cual [es] la ciudad grande.

13 Y Mizraim engendró a Ludim, y a Anamim, y a Lehabim, y a Naftuhim,

14 Y a Patrusim, y a Casluhim de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.

15 Y Canaán engendró a Sidón, su primogénito y a Het,

16 y a Jebusi, y a Amorri, y a Gergesi,

17 y a Hevi, y a Arci, y a Sini,

18 y a Aradi, y a Samari, y a Amati; y después se derramaron las familias de los cananeos.

19 Y fue el término de los cananeos desde Sidón, viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma, y Zeboim hasta Lasa. 20 Estos [son] los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.

21 También le nacieron [hijos] a Sem, padre de todos los hijos de Heber, [y] hermano mayor de Jafet.

22 Y los hijos de Sem: Elam, y Asur, y Arfaxad, y Lud, y Aram.

23 Y los hijos de Aram: Uz, y Hul, y Geter, y Mas.

24 Y Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.

25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno [fue] Peleg, porque en sus días fue partida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.

26 Y Joctán engendró a Almodad, y a Selef, y Hazar-mavet, y a Jera,

27 y a Adoram, y a Uzal, y a Dicla,

28 y a Obal, y a Abimael, y a Seba,

29 y a Ofir, y a Havila, y a Jobab: todos éstos [fueron] hijos de Joctán.

30 Y fue su habitación desde Mesa viniendo de Sefar, monte de oriente.

31 Estos [fueron] los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.

32 Estas [son] las familias de Noé por su descendencia, en sus naciones; y de éstas, fueron divididos los gentiles en la tierra después del diluvio.


CAPÍTULO 11

1 Era entonces toda la tierra una lengua y unas [mismas] palabras.

2 Y aconteció que, cuando partieron de oriente, hallaron una vega en la tierra de Sinar, y se asentaron allí.

3 Y dijeron los unos a los otros: Dad acá, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les fue el ladrillo en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla.

4 Y dijeron: Dad acá, edifiquémonos ciudad, y torre, que tenga la cabeza en el cielo; y hagámonos nombrados, por ventura nos esparciremos sobre la faz de toda la tierra.

5 Y descendió el SEÑOR para ver la ciudad y la torre, que edificaban los hijos del hombre.

6 Y dijo el SEÑOR: He aquí el pueblo [es] uno, y todos éstos tienen un lenguaje; y ahora comienzan a hacer, y ahora no dejarán de [efectuar] todo lo que han pensando hacer.

7 Ahora pues, descendamos, y mezclemos allí sus lenguas, que ninguno entienda la lengua de su compañero.

8 Así los esparció el SEÑOR de allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí mezcló el SEÑOR el lenguaje de toda la tierra, y de allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.

10 Estas [son] las generaciones de Sem: Sem, de edad de cien años, engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio.

11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfaxad quinientos años, y engendró hijos e hijas.

12 Y Arfaxad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sala.

13 Y vivió Arfaxad, después que engendró a Sala, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.

14 Y vivió Sala treinta años, y engendró a Heber.

15 Y vivió Sala, después que engendró a Heber, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.

16 Y vivió Heber treinta y cuatro años, y engendró a Peleg.

17 Y vivió Heber, después que engendró a Peleg, cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.

18 Y vivió Peleg, treinta años, y engendró a Reu.

19 Y vivió Peleg, después que engendró a Reu, doscientos nueve años, y engendró hijos e hijas. 20 Y Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Serug.

21 Y vivió Reu, después que engendró a Serug, doscientos siete años, y engendró hijos e hijas.

22 Y vivió Serug treinta años, y engendró a Nacor.

23 Y vivió Serug, después que engendró a Nacor, doscientos años, y engendró hijos e hijas.

24 Y vivió Nacor veintinueve años, y engendró a Taré.

25 Y vivió Nacor, después que engendró a Taré, ciento diecinueve años, y engendró hijos e hijas.

26 Y vivió Taré setenta años, y engendró a Abram, y a Nacor, y a Harán.

27 Estas [son] las generaciones de Taré: Taré engendró a Abram, y a Nacor, y a Harán; y Harán engendró a Lot.

28 Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su naturaleza, en Ur de los caldeos.

29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres: el nombre de la mujer de Abram [fue] Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.

30 Y Sarai fue estéril, que no [tenía] hijo.

31 Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo; y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y [se] asentaron allí.

32 Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán.


CAPÍTULO 12

1 Pero el SEÑOR había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu naturaleza, y de la casa de tu padre, a la tierra que [yo] te mostraré;

2 y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

3 Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

4 Y se fue Abram, como el SEÑOR le dijo; y fue con él Lot; y [era] Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.

5 Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían hecho en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.

6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el alcornoque de More; y el cananeo [estaba] entonces en la tierra.

7 Y apareció el SEÑOR a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar al SEÑOR, que [se] le había aparecido.

8 Y se pasó de allí a un monte al oriente de Betel, y tendió su tienda, teniendo a Betel al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar al SEÑOR, e invocó el nombre del SEÑOR.

9 Y movió Abram [de allí], caminando y yendo hacia el mediodía.

10 Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para peregrinar allá; porque [era] grande el hambre en la tierra.

11 Y aconteció que cuando llegó para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista;

12 y será, que cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te darán la vida.

13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo halle bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti.

14 Y aconteció que, cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera.

15 También la vieron los príncipes del Faraón, y se la alabaron al Faraón; y fue llevada la mujer a casa del Faraón,

16 que hizo bien a Abram por causa de ella; y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas y camellos.

17 Mas el SEÑOR hirió al Faraón y a su casa de grandes plagas, por causa de Sarai, mujer de Abram.

18 Entonces [el] Faraón llamó a Abram y le dijo: ¿Qué [es] esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?

19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? ¡Y [yo] la tomé para mí por mujer! Ahora, pues, he aquí tu mujer, tómala y vete. 20 Entonces [el] Faraón mandó acerca de él a varones, que le acompañaran, y a su mujer, con todo lo que tenía.


CAPÍTULO 13

1 Así subió Abram de Egipto hacia el mediodía, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot.

2 Y Abram [era] riquísimo en ganado, en plata y oro.

3 Y volvió por sus jornadas [de la parte] del mediodía hacia Betel, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Betel y Hai;

4 al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre del SEÑOR.

5 Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y vacas, y tiendas.

6 De tal manera que la tierra no los sufría para morar juntos; porque su hacienda era mucha, y no pudieron habitar juntos.

7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.

8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre mí y ti, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos.

9 ¿No [está] toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si [tú fueres] a la mano izquierda, [yo] iré a la derecha; y si [tú] a la derecha, [yo] a la izquierda.

10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella [era] de riego, antes que destruyese el SEÑOR a Sodoma, y a Gomorra, como [un] huerto del SEÑOR, como la tierra de Egipto entrando en Zoar.

11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot al oriente, y se apartaron el uno del otro.

12 Abram [se] asentó en la tierra de Canaán, y Lot [se] asentó en las ciudades de la llanura, y puso sus tiendas hasta Sodoma.

13 Mas los hombres de Sodoma [eran] malos y pecadores para con el SEÑOR en gran manera.

14 Y el SEÑOR dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde tú estás hacia el aquilón, y al mediodía, y al oriente y al occidente;

15 porque toda la tierra que tú ves, [la] daré a ti y a tu simiente para siempre.

16 Y pondré tu simiente como el polvo de la tierra; que si alguno podrá contar el polvo de la tierra, también tu simiente será contada.

17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la tengo de dar.

18 Y asentó Abram su tienda, y vino, y moró en el alcornocal de Mamre, que [es] en Hebrón, y edificó allí altar al SEÑOR.


CAPÍTULO 14

1 Y aconteció en [aquellos] días [que] Amrafel, rey de Sinar; Arioc, rey de Elasar; Quedorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de los gentiles,

2 hicieron guerra contra Bera, rey de Sodoma, y contra Birsa, rey de Gomorra, y contra Sinab, rey de Adma, y contra Semeber, rey de Zeboim, y [contra] el rey de Bela, la cual [es] Zoar.

3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que [es] el Mar Salado.

4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y al decimotercer año se rebelaron.

5 Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que [estaban] de su parte, e hirieron a los refaítas en Asterot-carnaim; a los zuzitas en Ham, y a los emitas en Save-quiriataim.

6 Y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Parán, que está junto al desierto.

7 Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, e hirieron todas las labranzas de los amalacitas, y también al amorreo, que habitaba en Hazezontamar.

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