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La Biblia: El libro de las
Sagradas Escrituras y la Palabra de Dios
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11 Toda ave limpia comeréis.
12 Y éstas [son] de las que no comeréis: el águila, y el azor, y el esmerejón,
13 y el ixio, y el buitre, y el milano de toda especie,
14 y toda especie de cuervo,
15 y el avestruz, y el mochuelo, y la garceta, y el gavilán de toda especie,
16 y el halcĂłn, y la lechuza, y el calamĂłn,
17 y el cisne, y el pelĂcano, y la gaviota,
18 y la cigüeña, y toda especie de cuervo marino, y la abubilla, y el murciélago.
19 Y toda serpiente de alas os será inmundo; no se comerá. 20 Toda ave limpia comeréis.
21 Ninguna cosa mortecina comeréis; al extranjero que está en tus poblaciones la darás, y él la comerá; o véndela al extranjero; porque tú eres pueblo santo al SEÑOR tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
22 Indispensablemente diezmarás todo el producto de tu simiente, que rindiere [tu] campo cada año.
23 Y comerás delante del SEĂ‘OR tu Dios en el lugar que Ă©l escogiere para hacer habitar allĂ su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus vacas, y de tus ovejas, para que aprendas a temer al SEĂ‘OR tu Dios todos los dĂas.
24 Y si el camino fuere tan largo que tú no puedas llevarlos por él, por estar lejos de ti el lugar que el SEÑOR tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando el SEÑOR tu Dios te bendijere,
25 entonces lo venderás, y atarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que el SEÑOR tu Dios escogiere;
26 y darás el dinero por todo lo que deseare tu alma, por vacas, o por ovejas, o por vino, o por sidra, o por cualquier cosa que tu alma te demandare; y comerás allà delante del SEÑOR tu Dios, y te alegrarás tú y tu casa.
27 Y no desampararás al levita que [habitare] en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.
28 Al cabo de [cada] tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás por dentro de tus puertas.
29 Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que el SEÑOR tu Dios te bendiga en toda obra de tus manos que hicieres.
CAPĂŤTULO 15
1 Al cabo de los siete años harás remisión.
2 Y ésta [es] la manera de la remisión: perdonará a su deudor todo aquél que hizo empréstito de su mano, con que adeudó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano; porque la remisión del SEÑOR es pregonada.
3 Del extranjero demandarás el reintegro; mas lo que tu hermano tuviere tuyo, lo soltará tu mano,
4 para que asà no haya en ti mendigo; porque el SEÑOR te bendecirá con abundancia en la tierra que Dios te da por heredad para que la poseas,
5 si empero escuchares fielmente la voz del SEÑOR tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te mando hoy.
6 [Ya] que el SEÑOR tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás [entonces] a muchos gentiles, mas tú no tomarás prestado; y te enseñorearás de muchos gentiles, pero de ti no se enseñorearán.
7 Si hubiere en ti mendigo de [entre] tus hermanos en alguna de tus ciudades, en tu tierra que el SEÑOR tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano mendigo.
8 Mas abrirás a él tu mano liberalmente, y le prestarás todo lo que necesite [en lo que] hubiere menester.
9 Guárdate que no haya en tu corazón perverso pensamiento, diciendo: Cerca está el año séptimo, [el] de la remisión; y tu ojo sea maligno sobre tu hermano menesteroso para no darle; porque él clamará contra ti al SEÑOR, y te será por pecado.
10 Sin falta le darás, y no sea tu corazón maligno cuando le dieres; que por ello te bendecirá el SEÑOR tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que pusiereis mano.
11 Porque no faltarán menesterosos de en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, a tu pobre, y a tu menesteroso en tu tierra.
12 Cuando se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis años, al séptimo año le enviarás de ti libre.
13 Y cuando lo enviares de ti libre, no lo enviarás vacĂo.
14 Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era, y de tu lagar; le darás [de aquello] en que el SEÑOR te hubiere bendecido.
15 Y te acordarás que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que el SEÑOR tu Dios te rescató; por tanto yo te mando esto hoy.
16 Y será que, si él te dijere: No saldré de contigo; porque te ama a ti y a tu casa, que le va bien contigo;
17 entonces tomarás una lesna, y horadarás su oreja junto a la puerta, y será tu siervo para siempre; asà también harás a tu criada.
18 No te parezca duro cuando le enviares libre de ti; que por la mitad del costo del jornalero te sirvió seis años; y el SEÑOR tu Dios te bendecirá en todo cuanto hicieres.
19 Santificarás al SEÑOR tu Dios todo primerizo macho que nacerá de tus vacas y de tus ovejas; no te sirvas del primerizo de tus vacas, ni trasquiles el primerizo de tus ovejas. 20 Delante del SEÑOR tu Dios los comerás cada año, tú y tu casa, en el lugar que el SEÑOR escogiere.
21 Y si hubiere en él tacha, [si fuere] ciego o cojo, o [hubiere en él] cualquier falta maligna, no lo sacrificarás al SEÑOR tu Dios.
22 En tus poblaciones lo comerás; el inmundo lo mismo que el limpio [comerán de él], como de un corzo o de un ciervo.
23 Solamente que no comas su sangre; sobre la tierra la derramarás como agua.
CAPĂŤTULO 16
1 Guardarás el mes ([de Abib]) de los nuevos frutos, y harás pascua al SEÑOR tu Dios; porque en el mes de los nuevos frutos te sacó el SEÑOR tu Dios de Egipto de noche.
2 Y sacrificarás la pascua al SEÑOR tu Dios, de [las] ovejas y de [las] vacas, en el lugar que el SEÑOR escogiere para hacer habitar en él su nombre.
3 No comerás con ella leudo; siete dĂas comerás con ella [panes] por leudar, pan de aflicciĂłn, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que te acuerdes del dĂa en que saliste de la tierra de Egipto todos los dĂas de tu vida.
4 Y no parecerá levadura en ti, en todo tu tĂ©rmino por siete dĂas; y de la carne que matares a la tarde del primer dĂa, no quedará hasta la mañana.
5 No podrás sacrificar la pascua en ninguna de tus ciudades, que el SEÑOR tu Dios te da;
6 sino en el lugar que el SEÑOR tu Dios escogiere para hacer habitar en él su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a [la] puesta del sol, al tiempo que saliste de Egipto.
7 Y [la] asarás y comerás en el lugar que el SEÑOR tu Dios escogiere; y por la mañana te volverás y regresarás a tus tabernáculos.
8 Seis dĂas comerás [panes] cenceños, y el sĂ©ptimo dĂa [será] fiesta solemne al SEĂ‘OR tu Dios; no harás obra [en Ă©l].
9 Siete semanas te contarás; desde que comenzare la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas.
10 Y harás la fiesta solemne de las semanas al SEÑOR tu Dios; de la abundancia voluntaria de tu mano [será] lo que dieres, según el SEÑOR tu Dios te hubiere bendecido.
11 Y te alegrarás delante del SEÑOR tu Dios, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y tu sierva, y el levita que [estuviere] en tus puertas, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que [estuvieren] en tu tierra, en el lugar que el SEÑOR tu Dios escogiere para hacer habitar en él su nombre.
12 Y te acordarás que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos.
13 La fiesta solemne de los tabernáculos harás siete dĂas, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.
14 Y te alegrarás en tu fiesta solemne, tú, y tu hijo, y tu hija, y tu siervo, y tu sierva, y el levita, y el extranjero, y el huérfano, y la viuda, que [están] en tus poblaciones.
15 Siete dĂas celebrarás fiesta solemne al SEĂ‘OR tu Dios en el lugar que el SEĂ‘OR escogiere; porque te habrá bendecido el SEĂ‘OR tu Dios en todos tus frutos, y en toda obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.
16 Tres veces cada año parecerá todo varĂłn tuyo delante del SEĂ‘OR tu Dios en el lugar que Ă©l escogiere: en la fiesta solemne de los [panes] cenceños, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y no parecerá vacĂo delante del SEĂ‘OR:
17 Cada uno con el don de su mano, conforme a la bendición del SEÑOR tu Dios, que te hubiere dado.
18 Jueces y alcaldes te pondrás en todas [las] puertas [de] tus [ciudades] que el SEÑOR tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con juicio de justicia.
19 No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. 20 La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.
21 No te plantarás bosque de ningún árbol cerca del altar del SEÑOR tu Dios, que te harás.
22 Ni te levantarás estatua; lo cual aborrece el SEÑOR tu Dios.
CAPĂŤTULO 17
1 No sacrificarás al SEÑOR tu Dios buey, o cordero, en el cual haya falta o alguna cosa mala; porque es abominación al SEÑOR tu Dios.
2 Cuando se hallare entre ti, en alguna de tus ciudades que el SEÑOR tu Dios te da, hombre, o mujer, que haya hecho mal en ojos del SEÑOR tu Dios traspasando su pacto,
3 que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, o al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual [yo] no he mandado;
4 y te fuere dado aviso, y, después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa parece de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel;
5 entonces sacarás al hombre o [a la] mujer que hubiere hecho esta mala cosa, a la puerta de la ciudad, hombre o mujer, y los apedrearás con piedras, y asà morirán.
6 Por dicho de dos testigos, o de tres testigos, morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo.
7 La mano de los testigos será primero sobre él para matarlo, y después la mano de todo el pueblo; asà quitarás el mal de en medio de ti.
8 Cuando alguna cosa te fuere oculta en [el] juicio entre sangre y sangre, entre causa y causa, y entre llaga y llaga, [en] negocios de rencillas en tus ciudades; entonces te levantarás y subirás al lugar que el SEÑOR tu Dios escogiere;
9 y vendrás a los sacerdotes levitas, y al juez que fuere en aquellos dĂas, y preguntarás; y te enseñarán la palabra del juicio.
10 Y harás según la palabra que ellos te enseñarán, [los] del lugar que el SEÑOR escogiere, y guardarás de hacer según todo lo que te enseñaren.
11 Según la ley, que ellos te enseñaren, y según el juicio que te dijeren, harás: no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la palabra que te enseñaren.
12 Y el hombre que procediere con soberbia, no escuchando al sacerdote que está para ministrar allà delante del SEÑOR tu Dios, o al juez, el tal varón morirá; y quitarás el mal de Israel.
13 Y todo el pueblo oirá, y temerá, y no serán soberbios más.
14 Cuando hubieres entrado en la tierra que el SEĂ‘OR tu Dios te da, y la heredares, y habitares en ella, y dijeres: PondrĂ© rey sobre mĂ, como todos los gentiles que [están] en mis alrededores;
15 sin duda pondrás por rey sobre ti al que el SEÑOR tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti hombre extranjero, que no sea tu hermano.
16 Solamente que no se aumente caballos, ni haga volver el pueblo a Egipto para aumentar caballos; porque el SEÑOR os ha dicho: No procuraréis de volver más por este camino.
17 Ni aumentará para sĂ mujeres, para que su corazĂłn no se desvĂe; ni plata ni oro se multiplicará mucho.
18 Y será, [que] cuando se asentare sobre el trono de su reino, se hará escribir [copia de] esta segunda ley en un libro en presencia de los sacerdotes levitas;
19 y será cerca de Ă©l, y leerá en Ă©l todos los dĂas de su vida, para que aprenda a temer al SEĂ‘OR su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para hacerlos. 20 Para que no se eleve su corazĂłn sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; para que tenga largos dĂas en su reino, Ă©l y sus hijos, en medio de Israel.
CAPĂŤTULO 18
1 Los sacerdotes levitas, toda la tribu de LevĂ, no tendrán parte ni heredad con Israel; de las ofrendas encendidas al SEĂ‘OR, y de la heredad de Ă©l comerán.
2 No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos: el SEÑOR [es] su heredad, como él les ha dicho.
3 Y éste será el derecho de los sacerdotes [de parte] del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero; darán al sacerdote la espalda, las quijadas, y el cuajar.
4 Las primicias de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás;
5 porque le ha escogido el SEĂ‘OR tu Dios de todas tus tribus, para que estĂ© para ministrar al nombre del SEĂ‘OR, Ă©l y sus hijos todos los dĂas.
6 Y cuando el levita saliere de alguna de tus ciudades de todo Israel, donde hubiere peregrinado, y viniere con todo [el] deseo de su alma al lugar que el SEÑOR escogiere,
7 ministrará al nombre del SEÑOR su Dios, como todos sus hermanos los levitas que estuvieren allà delante del SEÑOR.
8 Porción como la porción [de los otros] comerán, además de sus patrimonios.
9 Cuando hubieres entrado en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellos gentiles.
10 No sea hallado en tu tierra quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortĂlego, ni hechicero,
11 ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitĂłn, ni mago, ni quien pregunte a los muertos.
12 Porque es abominación al SEÑOR cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones el SEÑOR tu Dios los echó de delante de ti.
13 Perfecto serás con el SEÑOR tu Dios.
14 Porque estos gentiles que has de heredar, a agoreros y hechiceros oyen; mas tú, no asà te ha instruido el SEÑOR tu Dios.
15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el SEÑOR tu Dios; a él oiréis.
16 Conforme a todas las cosas que pediste al SEĂ‘OR tu Dios en Horeb el dĂa de la asamblea, diciendo: No vuelva [yo] a oĂr la voz del SEĂ‘OR mi Dios, ni vea [yo] más este gran fuego, para que no muera.
17 Y el SEÑOR me dijo: Han [hablado] bien [lo] que han dicho.
18 Profeta les despertaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que [yo] le mandare.
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