La Biblia: El libro de las Sagradas Escrituras y la Palabra de Dios

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46 Así todos los que de Benjamín murieron aquel día, fueron veinticinco mil hombres que sacaban espada, todos ellos hombres de guerra.

47 Y se volvieron y huyeron al desierto a la peña de Rimón seiscientos hombres, los cuales estuvieron en la peña de Rimón cuatro meses.

48 Y los varones de Israel volvieron [contra] los hijos de Benjamín, y los pasaron a cuchillo, a hombres y bestias en la ciudad, y todo lo que fue hallado; asimismo pusieron fuego a todas las ciudades que hallaban.


CAPÍTULO 21

1 Y los varones de Israel habían jurado en Mizpa, diciendo: Ninguno de nosotros dará su hija a los de Benjamín por mujer.

2 Y vino el pueblo a la Casa de Dios, y se estuvieron allí hasta la tarde delante de Dios; y alzando su voz hicieron gran llanto, y dijeron:

3 Oh SEÑOR Dios de Israel, ¿por qué ha sucedido esto en Israel, que falte hoy de Israel una tribu?

4 Y al día siguiente el pueblo se levantó de mañana, y edificaron allí altar, y ofrecieron holocausto y pacíficos.

5 Y dijeron los hijos de Israel: ¿Quién de todas las tribus de Israel no subió a la reunión [delante] del SEÑOR? Porque se había hecho gran juramento contra el que no subiese al SEÑOR en Mizpa, diciendo: Sufrirá muerte.

6 Y los hijos de Israel se arrepintieron a causa de Benjamín su hermano, y dijeron: Una tribu es hoy cortada de Israel.

7 ¿Qué haremos en cuanto a mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado por el SEÑOR que no les hemos de dar nuestras hijas por mujeres.

8 Y dijeron: ¿Hay alguno de las tribus de Israel que no haya subido al SEÑOR en Mizpa? Y hallaron que ninguno de Jabes-galaad había venido al campamento [ni] a la reunión.

9 Porque el pueblo fue contado, y no hubo allí varón de los moradores de Jabes-galaad.

10 Entonces la congregación envió allá doce mil hombres de los más valientes, y les mandaron, diciendo: Id y pasad a cuchillo a los moradores de Jabes-galaad, con las mujeres y los niños.

11 Mas haréis de esta manera: mataréis a todo varón, y a toda mujer que hubiere conocido ayuntamiento de varón.

12 Y hallaron de los moradores de Jabes-galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido varón en ayuntamiento de varón, y las trajeron al campamento en Silo, que [es] en la tierra de Canaán.

13 Toda la congregación envió [luego] a hablar a los hijos de Benjamín que [estaban] en la peña de Rimón, y los llamaron en paz.

14 Y volvieron entonces los de Benjamín; y les dieron por mujeres las que habían guardado vivas de las mujeres de Jabes-galaad; mas no les bastaron éstas.

15 Y el pueblo tuvo dolor a causa de Benjamín, de que el SEÑOR hubiese hecho mella en las tribus de Israel.

16 [Entonces] los ancianos de la congregación dijeron: ¿Qué haremos acerca de mujeres para los que han quedado? Porque el sexo de las mujeres había sido raído de Benjamín.

17 Y dijeron: Que se salva la heredad de Benjamín, [para que] no sea [una] tribu raída de Israel.

18 Nosotros [sin embargo], no les podemos dar mujeres de nuestras hijas, porque los hijos de Israel han jurado, diciendo: Maldito el que diere mujer a [alguno de] Benjamín.

19 [Ahora bien], dijeron, he aquí cada año hay fiesta solemne del SEÑOR en Silo, que [está] al aquilón de Bet-el, y al nacimiento del sol al camino que sube de Bet-el a Siquem, y al mediodía de Lebona. 20 Y mandaron a los hijos de Benjamín, diciendo: Id, y poned emboscada en las viñas;

21 y estad atentos; y cuando viereis salir las hijas de Silo a bailar en corros, [vosotros] saldréis de las viñas, y arrebataréis cada uno mujer para sí de las hijas de Silo, y os iréis a tierra de Benjamín.

22 Y cuando vinieren los padres de ellas o sus hermanos a demandárnoslo, nosotros les diremos: Tened piedad de nosotros en lugar de ellos; pues que nosotros en la guerra no tomamos mujeres para todos; [y] pues que vosotros no se las habéis dado, para que ahora seáis culpables.

23 Y los hijos de Benjamín lo hicieron así; y tomaron mujeres conforme a su número, arrebatando de las que danzaban; y yéndose [luego], se volvieron a su heredad, y reedificaron las ciudades, [y] habitaron en ellas.

24 Entonces los hijos de Israel se fueron también de allí, cada uno a su tribu y a su familia, saliendo de allí cada uno a su heredad.

25 En estos días no [había] rey en Israel: cada uno hacía lo [que le parecía] recto delante de sus ojos.



RUTH


CAPÍTULO 1

1 Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá, fue a peregrinar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.

2 El nombre de aquel varón [era] Elimelec, y el de su mujer Noemí; y los nombres de sus dos hijos [eran], Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, [pues], a los campos de Moab, y [se] asentaron allí.

3 Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos;

4 los cuales tomaron para sí mujeres de Moab, el nombre de una [era] Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí como diez años.

5 Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, y la mujer quedó [desamparada] de sus dos hijos y de su marido.

6 [Entonces] se levantó con sus nueras, y se volvió de los campos de Moab: porque oyó en el campo de Moab que el SEÑOR había visitado [a] su pueblo para darles pan.

7 Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.

8 Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre: El SEÑOR haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo.

9 Os conceda el SEÑOR que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas lloraron a voz en grito.

10 Y le dijeron: Ciertamente nosotras volveremos contigo a tu pueblo.

11 Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?

12 Volveos, hijas mías, e idos; que yo ya soy vieja para ser para varón. Y aunque dijese: Esperanza tengo; y esta noche fuese con varón, y aun diese a luz hijos;

13 ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais vosotras de quedaros sin casar por amor de ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, porque la mano del SEÑOR ha salido contra mí.

14 Mas [ellas] alzando otra vez su voz, lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella.

15 Y ella dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.

16 Y Rut respondió: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque dondequiera que tú fueres, iré [yo]; y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo [será] mi pueblo, y tu Dios mi Dios.

17 Donde tú murieres, moriré [yo], y allí seré sepultada; así me haga el SEÑOR, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti.

18 Y viendo ella que estaba tan resuelta a ir con ella, dejó de hablarle.

19 Anduvieron pues ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que entrando en Belén, toda la ciudad se conmovió por [razón] de ellas, y decían: ¿No [es] ésta Noemí? 20 Y [ella] les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande manera me ha amargado el Todopoderoso.

21 Yo me fui [de aquí] llena, mas vacía me ha vuelto el SEÑOR. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que el SEÑOR ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?

22 [Así] volvió Noemí y Rut [la] moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén en el principio de la siega de las cebadas.


CAPÍTULO 2

1 Tenía Noemí un pariente de su marido, varón valiente [y] de esfuerzo, de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz.

2 Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y cogeré espigas en pos de aquel en cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía.

3 Fue pues, y llegando, espigó en el campo en pos de los segadores; y aconteció a caso, que la suerte ([o heredad]) del campo [era] de Booz, el cual [era] de la parentela de Elimelec.

4 Y he aquí que Booz vino de Belén, y dijo a los segadores: El SEÑOR [sea] con vosotros. Y ellos respondieron: El SEÑOR te bendiga.

5 Y Booz dijo a su criado, el que estaba [puesto] sobre los segadores: ¿Cuya es esta joven?

6 Y el criado, que estaba [puesto] sobre los segadores, respondió y dijo: Es la joven de Moab, que volvió con Noemí de los campos de Moab;

7 y ha dicho: Te ruego que me dejes coger y juntar [espigas] tras los segadores entre las gavillas: entró [pues], y está desde por la mañana hasta ahora, [menos] un poco que ha estado en casa.

8 Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no vayas a coger a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás con mis criadas.

9 Mira bien el campo que segaren, y síguelas; porque yo he mandado a los criados que no te toquen. Y si tuvieres sed, ve a los vasos, y bebe del [agua] que sacaren los criados.

10 [Ella] entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia en tus ojos para que tú me conozcas, siendo yo extranjera?

11 Y respondiendo Booz, le dijo: De cierto me ha sido declarado todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido; que dejando a tu padre y a tu madre, y la tierra de tu natural has venido a pueblo que no conociste [llegando] hace tres días.

12 El SEÑOR galardone tu obra, y tu remuneración sea llena por el SEÑOR Dios de Israel; que has venido para cubrirte debajo de sus alas.

13 Y [ella] dijo: Señor mío, halle [yo] gracia delante de tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, no siendo yo [ni aun] como una de tus criadas.

14 Y Booz le dijo a la hora de comer: Allégate aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y se sentó ella junto a los segadores, y [él] le dio del potaje, y comió hasta que se sació y le sobró.

15 Luego se levantó para espigar. Y Booz mandó a sus criados, diciendo: [Que] coja también [espigas] entre las gavillas, y no la avergoncéis;

16 antes echaréis a sabiendas de los manojos, y la dejaréis que coja, y no la reprendáis.

17 Y cogió en el campo hasta la tarde, y desgranó lo que había cogido, y fue como un efa de cebada.

18 Y lo tomó, y se fue a la ciudad; y su suegra vio lo que había cogido. Sacó también luego lo que le había sobrado después de haber quedado saciada, y se lo dio.

19 Y le dijo su suegra: ¿Dónde has cogido hoy? ¿Y dónde has trabajado? Bendito sea el que te ha conocido. Y [ella] declaró a su suegra lo que le había acontecido con aquél, y dijo: El nombre del varón con quien hoy he trabajado [es] Booz. 20 Y dijo Noemí a su nuera: Sea él bendito del SEÑOR, que aun no ha dejado su misericordia ni para con los vivos ni para con los muertos. Y le tornó a decir Noemí: Nuestro pariente es aquel varón, y de nuestros redentores es.

21 Y Rut [la] moabita dijo: Además de esto me ha dicho: Júntate con mis criados, hasta que hayan acabado toda mi siega.

22 Y Noemí respondió a Rut su nuera: Mejor es, hija mía, que salgas con sus criadas; que no que te encuentren en otro campo.

23 Y [así ella] se juntó con las criadas de Booz cogiendo, hasta que la siega de las cebadas y la de los trigos fue acabada; mas con su suegra habitó.


CAPÍTULO 3

1 Y le dijo su suegra Noemí: Hija mía, ¿no te tengo de buscar descanso, que te sea bueno?

2 ¿No es Booz nuestro pariente, con cuyas criadas tú has estado? He aquí que él avienta esta noche la parva de las cebadas.

3 Te lavarás pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber.

4 Y cuando él se acostare, repara tú el lugar donde él se acostare, e irás, y descubrirás los pies, y te acostarás [allí]; y él te dirá lo que hayas de hacer.

5 Y ella le respondió: Haré todo lo que tú me mandares.

6 Y descendiendo a la era, hizo todo lo que su suegra le había mandado.

7 Y cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estuvo contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Entonces ella vino calladamente, y descubrió los pies, y se acostó.

8 Y aconteció, que a la medianoche el varón se estremeció, y palpó; y he aquí, la mujer que estaba acostada a sus pies.

9 Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo [soy] Rut tu sierva; extiende el borde [de tu capa] sobre tu sierva, que redentor eres.

10 Y él dijo: Bendita seas tú del SEÑOR, hija mía; que has hecho mejor tu postrera gracia que la primera, no yendo tras los jóvenes, sean pobres o ricos.

11 Ahora pues, no temas, hija mía, yo haré contigo todo lo que tú dijeres, pues que toda la puerta de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.

12 Y ahora, aunque es cierto que yo soy el redentor, con todo eso hay [otro] redentor más cercano ([de parentesco]) que yo.

13 Reposa esta noche, y cuando sea de día, si [aquel] te redimiere, bien, redímate; mas si él no te quisiere redimir, yo te redimiré, vive el SEÑOR. Reposa, pues, hasta la mañana.

14 Y reposó a sus pies hasta la mañana, y se levantó antes que nadie pudiese conocer a otro. Y él dijo: [Que] no se sepa que la mujer haya venido a la era.

15 Y le dijo [a ella]: Llega el lienzo que [traes] sobre ti, y ten de él. Y teniéndolo [ella], él midió seis [medidas] de cebada, y se las puso a cuestas; y [ella] se fue a la ciudad.

16 Así que vino a su suegra, [ésta] le dijo: ¿Qué pues, hija mía? Y le declaró ella todo lo que con aquel varón le había acontecido.

17 Y dijo: Estas seis [medidas] de cebada me dio, diciéndome: Para que no vayas vacía a tu suegra.

18 Entonces ella dijo: Reposa, hija mía, hasta que sepas como cae la cosa; porque aquel hombre no reposará hasta que hoy concluya el negocio.


CAPÍTULO 4

1 Y Booz subió a la puerta y se sentó allí: y he aquí pasaba aquel redentor del cual Booz había hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino, y se sentó.

2 Entonces él tomó diez varones de los ancianos de la ciudad, y dijo: Sentaos aquí. Y [ellos] se sentaron.

3 Y dijo al redentor: Una parte de las tierras que tuvo nuestro hermano Elimelec, vendió Noemí, la que volvió del campo de Moab;

4 y yo decidí hacértelo saber, y decirte [que las] tomes delante de los que están [aquí] sentados, y delante de los ancianos de mi pueblo. Si hubieres de redimir, redime; y si no quisieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa; porque no hay [otro] que redima sino tú, y yo después de ti. Y él [otro] respondió: Yo redimiré.

5 Entonces replicó Booz: El mismo día que tomares las tierras de mano de Noemí, tomarás también a Rut [la] moabita, mujer del difunto, para que levantes el nombre del muerto sobre su posesión.

6 Y respondió el redentor: No puedo redimir a mi provecho; porque por ventura echaría a perder mi heredad; redime tú, yo te traspaso mi derecho, porque [yo] no podré redimir.

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