Libros: La Tragicomedia de Calixto y Melibea (La Celestina)

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mas vale a quien dios ayuda &c.
CEL.--pues sube presto al sobrado alto de la solana / e baxa aca
el bote del azeyte serpentino que hallaras colgado del pedazo de
la soga que traxe del campo la otra noche, quando llouia e hazia
escuro: e abre el arca de los lizos: e hazia la mano derecha
hallaras vn papel escrito con sangre de morciegalo, debaxo de
aquel ala de drago a que sacamos ayer las vnas: mira no derrames
el agua de mayo que me traxeron a confecionar.
ELIC.--madre, no esta donde dizes: jamas te acuerdas a cosa que
guardas.
CEL.--no me castigues, por dios, a mi vejez: no me maltrates,
Elicia. no infinjas porque esta aqui Sempronio: ni te soberuezcas:
que mas me quiere a mi por consejera que a ti por amiga: avnque tu
le ames mucho. Entra en la camara de los vnguentos, e en la
pelleja del gato negro, donde te mande meter los ojos de la loba,
le fallaras: e baxa la sangre del cabron: e vnas poquitas de las
baruas que tu le cortaste.
ELIC.--toma, madre, veslo aqui. yo me subo e Sempronio arriba.
CEL.--conjurote, triste Pluton, senor de la profundidad infernal:
emperador de la corte danada: capitan soberuio de los condenados
angeles: senor de los sulfureos fuegos que los heruientes etnicos
montes manan: gouernador e veedor de los tormentos e
atormentadores de las pecadoras animas, "regidor de las tres
furias / Tesifone / Megera / e Aleto / administrador de todas las
cosas negras del reyno de Stigie e Dite: con todas sus lagrimas: e
sombras infernales: e litigioso caos. mantenedor de las bolantes
harpias / con toda la otra compania de espantables e pauorosas
ydras." Yo, Celestina, tu mas conocida clientula: te conjuro por
la virtud e fuerza destas vermejas letras. por la sangre de
aquella noturna aue con que estan escriptas. por la grauedad de
aquestos nombres e signos que en este papel se contienen. por la
aspera ponzona de las biuoras, de que este azeyte fue hecho, con
el qual vnto este hilado: vengas sin tardanza a obedescer mi
voluntad. e en ello te embueluas: e con ello estes sin vn momento
te partir, hasta que Melibea con aparejada oportunidad que aya, lo
compre. E con ello de tal manera quede enredada: que quanto mas
lo mirare, tanto mas su corazon se ablande a conceder mi peticion:
e se le abras e lastimes de crudo e fuerte amor de Calisto: tanto
que despedida toda honestidad se descubra a mi: e me galardone mis
passos e mensaje: e esto hecho: pide e demanda de mi a tu
voluntad: si no lo hazes con presto mouimiento, ternasme por
capital enemiga: herire con luz tus carceres tristes e escuras:
acusare cruelmente tus continuas mentiras: apremiare con mis
asperas palabras tu horrible nombre: e otra e otra vez te conjuro:
e assi confiando en mi mucho poder, me parto para alla con mi
hilado: donde creo te lleuo ya embuelto.

ARGUMENTO
DEL QUARTO AUTO.

Celestina, andando por el camino habla consigo misma, fasta llegar
a la puerta de Pleberio, onde hallo a Lucrecia, criada de
Pleberio. ponese con ella en razones. Sentidas por Alisa, madre
de Melibea: e sabido que es Celestina, fazela entrar en casa.
Viene vn mensajero a llamar a Alisa. vase. queda Celestina en casa
con Melibea: e le descubre la causa de su venida.

CELESTINA. LUCRECIA. ALISA. MELIBEA.


CEL.--Agora que voy sola, quiero mirar bien lo que Sempronio ha
temido deste mi camino: porque aquellas cosas que bien no son
pensadas: avnque algunas vezes ayan buen fin, comunmente crian
desuariados efetos: assi que la mucha especulacion nunca carece
de buen fruto. Que avnque yo he dissimulado con el, podria ser
que, si me sintiessen en estos passos de parte de Melibea, que no
pagasse con pena que menor fuesse que la vida, o muy amenguada
quedasse: quando matar no me quisiessen, manteandome o azotandome
cruelmente. Pues amargas cient monedas serian estas. ay cuytada
de mi! en que lazo me he metido: que por me mostrar solicita e
esforzada pongo mi persona al tablero: que fare, cuytada,
mezquina de mi: que ni el salir afuera es prouechoso: ni la
perseuerancia carece de peligro. pues yre / o tornarme he? o
dubdosa e dura perplexidad: no se qual escoja por mas sano: en el
osar manifiesto peligro: en la couardia denostada perdida: a
donde yra el buey que no are? Cada camino descubre sus danosos e
hondos barrancos. si con el furto soy tomada, nunca de muerta o
encorozada falto, a bien librar. Si no voy, que dira Sempronio?
que todas estas eran mis fuerzas? saber e esfuerzo, ardid e
ofrecimiento: astucia e solicitud? e su amo Calisto, que dira?
que hara? que pensara? sino que ay nueuo engano en mis pisadas. Y
que yo he descubierto la celada: por hauer mas prouecho desta otra
parte: como sofistica preuaricadora. O si no se le ofrece
pensamiento tan odioso: dara bozes como loco: dirame en mi cara
denuestos rabiosos: proporna mill inconuenientes que mi
deliberacion presta le puso. Diziendo, tu, puta vieja: por que
acrescentaste mis pasiones con tus promessas? Alcahueta falsa:
para todo el mundo tienes pies: para mi lengua: para todos obra:
para mi palabras: para todos remedio: para mi pena: para todos
esfuerzo: para mi te falto: para todos luz: para mi tiniebla.
Pues, vieja traydora, porque te me ofreciste? que tu ofrecimiento
me puso esperanza: la esperanza dilato mi muerte: sostuuo mi
viuir: pusome titulo de hombre alegre: pues no hauiendo efeto, ni
tu careceras de pena: ni yo de triste desesperacion. Pues, triste
yo: mal aca: mal aculla: pena en ambas partes: quando a los
estremos falta el medio: arrimarse el hombre al mas sano es
discrecion. Mas quiero offender a Pleberio que enojar a Calisto.
yr quiero: que mayor es la verguenza de quedar por couarde: que la
pena cumpliendo como osada lo que prometi. Pues jamas al esfuerzo
desayudo la fortuna. Ya veo su puerta: en mayores afrentas me he
visto. esfuerza: esfuerza, Celestina, no desmayes: que nunca
faltan rogadores para mitigar las penas. Todos los agueros se
aderezan fauorables: o yo no se nada desta arte: quatro hombres
que he topado: a los tres llaman Juanes: y los dos son cornudos.
La primera palabra que oy por la calle fue de achaque de amores:
nunca he tropezado como otras vezes. "Las piedras parece que se
apartan e me fazen lugar que passe / ni me estoruan las haldas /
ni siento cansancio en andar: todos me saludan." Ni perro me ha
ladrado: ni aue negra he visto: tordo, ni cueruo, ni otras
noturnas. E lo mejor de todo es que veo a Lucrecia a la puerta de
Melibea: prima es de Elicia: no me sera contraria.
LUCRECIA.--quien es esta vieja: que viene haldeando?
CEL.--paz sea en esta casa.
LUCR.--Celestina, madre, seas bienvenida: qual dios te traxo por
estos barrios no acostumbrados?
CEL.--hija, mi amor; desseo de todos vosotros: traerte encomiendas
de Elicia: e avn ver a tus senoras vieja e moza: que despues que
me mude al otro barrio no han sido de mi visitadas.
LUCR.--a esso solo saliste de tu casa? marauillome de ti, que no
es essa tu costumbre, ni sueles dar passo sin prouecho.
CEL.--mas prouecho quieres, boua: que complir hombre sus desseos?
E tambien como a las viejas nunca nos fallecen necessidades:
mayormente a mi que tengo que mantener hijas agenas: ando a vender
vn poco de hilado.

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