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Libros: La Tragicomedia de Calixto y
Melibea (La Celestina)
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puede ser. Quiero pues en tu dubdosa desculpa tener la sentencia
en peso: e no disponer de tu demanda al sabor de ligera
interpretacion. No tengas en mucho, ni te marauilles de mi
passado sentimiento: porque concurrieron dos cosas en tu habla:
que qualquiera dellas era bastante para me sacar de seso.
nombrarme esse tu cauallero: que comigo se atreuio a hablar: e
tambien pedirme palabra sin mas causa: que no se podia sospechar
sino dano para mi honrra. Pero pues todo viene de buena parte: de
lo passado aya perdon: que en alguna manera es aliuiado mi
corazon: viendo que es obra pia e santa sanar los passionados e
enfermos.
CEL.--e tal enfermo, senora: por dios, si bien le conosciesses no
le juzgasses por el que has dicho e mostrado con tu yra: en dios
e en mi alma no tiene hiel. Gracias dos mill. en franqueza
Alexandre. en esfuerzo Etor. gesto de vn rey. gracioso: alegre:
jamas reyna en el tristeza. De noble sangre, como sabes. gran
justador. Pues verle armado, vn sant George. fuerza e esfuerzo
no tuuo Ercules tanta. la presencia e faciones. dispusicion.
desemboltura. otra lengua hauia menester para las contar: todo
junto semeja angel del cielo. Por fe tengo que no era tan hermoso
aquel gentil Narciso que se enamoro de su propia figura: quando se
vido en las aguas de la fuente. Agora, senora, tienele derribado
vna sola muela: que jamas cessa de quexar.
MELIB.--e que tanto tiempo ha?
CEL.--podra ser, senora, de veynte e tres anos: que aqui esta
Celestina que le vido nascer: e le tomo a los pies de su madre.
MELIB.--ni te pregunto esso, ni tengo necessidad de saber su edad:
sino que tanto ha que tiene el mal.
CEL.--senora, ocho dias, que parece que ha vn ano en su flaqueza.
E el mayor remedio que tiene es tomar vna vihuela, e tane tantas
canciones, e tan lastimeras: que no creo que fueron otras las que
compuso aquel emperador e gran musico Adriano de la partida del
anima: por sofrir sin desmayo la ya vezina muerte. que avnque yo
se poco de musica: parece que faze aquella vihuela fablar. pues,
si acaso canta, de mejor gana se paran las aues a le oyr, que no
aquel Antico: de quien se dize, que mouia los arboles e piedras
con su canto. Siendo este nascido, no alabaran a Orfeo. Mira,
senora, si vna pobre vieja como yo si se fallara dichosa en dar la
vida a quien tales gracias tiene: ninguna muger le vee que no
alabe a dios que assi le pinto. pues si le habla acaso, no es mas
senora de si de lo que el ordena. E pues tanta razon tengo:
juzga, senora, por bueno mi proposito: mis passos saludables e
vazios de sospecha.
MELIB.--o quanto me pesa con la falta de mi paciencia: porque
siendo el ignorante e tu ynocente, haues padescido las
alteraciones de mi ayrada lengua. Pero la mucha razon me relieua
de culpa: la qual tu habla sospechosa causo: en pago de tu buen
sofrimiento: quiero complir tu demanda, e darte luego mi cordon.
E porque para escriuir la oracion no haura tiempo sin que venga mi
madre: si esto no bastare ven manana por ella muy secretamente.
LUCR. --ya ya: perdida es mi ama: secretamente quiere que venga
Celestina: fraude ay: mas le querra dar que lo dicho.
MELIB.--que dizes, Lucrecia?
LUCR.--senora, que baste lo dicho, que es tarde.
MELIB.--pues, madre, no le des parte de lo que passo a esse
cauallero: porque no me tenga por cruel o arrebatada o deshonesta.
LUCR. --no miento ya, que mal va este fecho.
CEL.--mucho me marauillo, senora Melibea, de la dubda que tienes
de mi secreto: no temas, que todo lo se sofrir e encubrir; que
bien veo que tu mucha sospecha echo, como suele, mis razones a la
mas triste parte. Yo voy con tu cordon tan alegre: que se me
figura que esta diziendole alla su corazon la merced que nos
heziste: e que le tengo de hallar aliuiado.
MELIB.--mas hare por tu doliente, si menester fuere, en pago de lo
sofrido.
CEL.--mas sera menester e mas haras: e avnque no se te agradezca.
MELIB.--que dizes, madre, de agradescer?
CEL.--digo, senora, que todos lo agradescemos e seruiremos: e
todos quedamos obligados, que la paga mas cierta es: quando mas la
tienen de complir.
LUCR.--trastrocame essas palabras.
CEL.--hija Lucrecia, ce: yras a casa: e darte he vna lexia con que
pares essos cabellos mas que oro: no lo digas a tu senora: e avn
darte he vnos poluos para quitarte esse olor de la boca: que te
huele vn poco, que en el reyno no lo sabe fazer otri sino yo: e no
ay cosa que peor en la muger parezca.
"LUCR.--o dios te de buena vejez: que mas necessidad tenia de todo
esso: que de comer.
CEL.--pues porque murmuras contra mi loquilla? Calla que no sabes
si me auras menester en cosa de mas importancia: no prouoques a
yra a tu senora mas de lo que ella ha estado: dexame yr en paz."
MELIB.--que le dizes, madre?
CEL.--senora, aca nos entendemos.
MELIB.--dimelo, que me enojo: quando yo presente se habla cosa de
que no aya parte.
CEL.--senora, que te acuerde la oracion para que la mandes
escriuir: e que aprenda de mi a tener mesura en el tiempo de tu
yra. En la qual yo vse lo que se dize: que del ayrado es de
apartar por poco tiempo: del enemigo por mucho. Pues tu, senora,
tenias yra: con lo que sospechaste de mis palabras: no enemistad.
Porque avnque fueran las que tu pensauas: en si no eran malas: que
cada dia ay hombres penados por mugeres: e mugeres por hombres. e
esto obra la natura: e la natura ordenola dios: e dios no hizo
cosa mala: e assi quedaua mi demanda como quiera que fuesse en si
loable: pues de tal tronco procede: e yo libre de pena. mas
razones destas te diria, sino porque la prolixidad es enojosa al
que oye: e danosa al que habla.
MELIB.--en todo has tenido buen tiento: assi en el poco hablar en
mi enojo: como con el mucho sofrir.
CEL.--senora, sofrite con temor, porque te ayraste con razon.
porque con la yra morando poder, no es sino rayo. e por esto
passe tu rigurosa habla: hasta que tu almazen houiesse gastado.
MELIB.--en cargo te es esse cauallero.
CEL.--senora, mas merece. e si algo con mi ruego para el he
alcanzado, con la tardanza lo he danado. Yo me parto para el si
licencia me das.
MELIB.--mientra mas ayna la houieras pedido: mas de grado la
houieras recabdado. ve con dios, que ni tu mensaje me ha traydo
prouecho: ni de tu yda me puede venir dano.
ARGUMENTO
DEL QUINTO AUTO.
Despedida Celestina de Melibea, va por la calle hablando consigo
misma entre dientes. llegada a su casa, hallo a Sempronio, que la
aguardaua. Ambos van hablando hasta llegar a casa de Calisto. e
vistos por Parmeno, cuentalo a Calisto su amo: el qual le mando
abrir la puerta.
CELESTINA. SEMPRONIO. PARMENO. CALISTO.
CEL.--O rigurosos trances! o cruda osadia! o gran sofrimiento: e
que tan cercana estuue de la muerte, si mi mucha astucia no rigera
con el tiempo: las velas de la peticion. o amenazas de donzella
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