Libros: La Tragicomedia de Calixto y Melibea (La Celestina)

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ofrecimiento forzoso. O mi fiel criada Lucrecia: que diras de mi?
que pensaras de mi seso? quando me veas publicar lo que a ti jamas
he quesido descobrir? como te espantaras del rompimiento de mi
honestidad e verguenza: que siempre como encerrada donzella
acostumbre tener. no se si auras barruntado de donde procede mi
dolor. O si ya viniesses con aquella medianera de mi salud. O
soberano dios: a ti que todos los atribulados llaman. los
apassionados piden remedio. los llagados medicina. a ti que los
cielos: mar: e tierra: con los infernales centros obedecen. a ti,
el qual todas las cosas a los hombres sojuzgaste: humilmente
suplico: des a mi herido corazon sofrimiento e paciencia: con que
mi terrible passion pueda dissimular: no se desdore aquella hoja
de castidad que tengo assentada sobre este amoroso desseo:
publicando ser otro mi dolor, que no el que me atormenta. Pero
como lo podre hazer, lastimandome tan cruelmente el ponzonoso
bocado que la vista de su presencia de aquel cauallero me dio? o
genero femineo, encogido e fragile: porque no fue tambien a las
hembras concedido poder descobrir su congoxoso e ardiente amor,
como a los varones? Que ni Calisto biuiera quexoso: ni yo penada.
LUCR.--tia, detente vn poquito cabo esta puerta: entrare a ver con
quien esta hablando mi senora. Entra, entra, que consigo lo ha.
MELIB.--Lucrecia, echa essa antepuerta. O vieja sabia e honrrada,
tu seas bien venida. que te paresce como que ha sido mi dicha: e
la fortuna ha rodeado: que yo tuuiesse de tu saber necessidad:
para que tan presto me houiesses de pagar en la misma moneda el
beneficio que por ti me fue demandado: para esse gentil hombre que
curauas con la virtud de mi cordon?
CEL.--que es, senora, tu mal? que assi muestra las senas de su
tormento en las coloradas colores de tu gesto?
MELIB.--madre mia, que comen este corazon serpientes dentro de mi
cuerpo.
CEL.--bien esta: assi lo queria yo. tu me pagaras, dona loca, la
sobra de tu yra.
MELIB.--que dizes? has sentido, en verme, alguna causa donde mi
mal proceda?
CEL.--no me as, senora, declarado la calidad del mal: quieres que
adeuine la causa? Lo que yo digo es que rescibo mucha pena de ver
triste tu graciosa presencia.
MELIB.--vieja honrrada, alegramela tu. que grandes nueuas me han
dado de tu saber.
CEL.--senora, el sabidor solo dios es. pero como para salud e
remedio de las enfermedades fueron repartidas las gracias en las
gentes de hallar las melezinas: dellas por esperiencia: dellas por
arte: dellas por natural instinto: alguna partezica alcanzo a esta
pobre vieja, de la qual al presente podras ser seruida.
MELIB.--o que gracioso e agradable me es oyrte. saludable es al
enfermo la alegre cara del que le visita. paresceme que veo mi
corazon entre tus manos fecho pedazos: el qual, si tu quisiesses,
con muy poco trabajo juntarias con la virtud de tu lengua: no de
otra manera, que quando vio en suenos aquel grande Alexandre, rey
de Macedonia, en la boca del dragon la saludable rayz con que sano
a su criado Tolomeo del bocado de la biuora. Pues por amor de
dios: te despojes para muy diligente entender en mi mal: e me des
algun remedio.
CEL.--gran parte de la salud es dessearla: por lo qual creo menos
peligroso ser tu dolor. Pero para yo dar, mediante dios, congrua
e saludable melezina: es necessario saber de ti tres cosas. La
primera, a que parte de tu cuerpo mas declina e aquexa el
sentimiento. Otra, si es nueuamente por ti sentido? porque mas
presto se curan las tiernas enfermedades en sus principios: que
quando han hecho curso en la perseueracion de su oficio. Mejor se
doman los animales en su primera edad: que quando ya es su cuero
endurecido: para venir mansos a la melena. Mejor crescen las
plantas que tiernas e nueuas se trasponen: que las que
frutificando ya se mudan. Muy mejor se despide el nueuo pecado:
que aquel que por costumbre antigua cometemos cada dia. La
tercera, si procede de algun cruel pensamiento: que asento en
aquel lugar? Y esto sabido, veras obrar mi cura. por ende cumple
que al medico como al confessor se hable toda verdad abiertamente.
MELIB.--amiga Celestina, muger bien sabia e maestra grande: mucho
has abierto el camino por donde mi mal te pueda especificar. Por
cierto tu lo pides como muger bien esperta en curar tales
enfermedades. Mi mal es de corazon. la ysquierda teta es su
aposentamiento. tiende sus rayos a todas partes. Lo segundo: es
nueuamente nacido en mi cuerpo: que no pense jamas que podia dolor
priuar el seso como este haze. turbame la cara. quitame el
comer. no puedo dormir. ningun genero de risa querria ver. La
causa o pensamiento, que es la final cosa por ti preguntada de mi
mal: esta no sabre dezirte. porque ni muerte de debdo: ni perdida
de temporales bienes: ni sobresalto de vision: ni sueno
desuariado: ni otra cosa puedo sentir que fuesse: saluo la
alteracion que tu me causaste con la demanda que sospeche de parte
de aquel cauallero Calisto, quando me pediste la oracion.
CEL.--como, senora, tan mal hombre es aquel: tan mal nombre es el
suyo: que en solo ser nombrado trae consigo ponzona su sonido? no
creas que sea essa la causa de tu sentimiento. antes otra que yo
barrunto. e pues que assi es: si tu licencia me das, yo, senora,
te la dire.
MELIB.--como, Celestina, que es esse nueuo salario que pides: de
licencia tienes tu necessidad para me dar la salud? qual fisico
jamas pidio tal seguro para curar al paciente. Di: di: que
siempre la tienes de mi: tal que mi honrra no danes con tus
palabras.
CEL.--veote, senora, por vna parte quexar el dolor: por otra temer
la melezina. Tu temor me pone miedo: el miedo silencio: el
silencio tregua entre tu llaga e mi melezina. assi que sera
causa: que ni tu dolor cesse: ni mi venida aproueche.
MELIB.--quanto mas dilatas la cura: tanto mas acrecientas e
multiplicas la pena e passion. O tus melezinas son de poluos de
infamia: e licor de corrupcion: conficionados con otro mas crudo
dolor que el que de parte del paciente se siente / o no es ninguno
tu saber. porque si lo vno o lo otro no abastasse: qualquiera
remedio otro darias sin temor: pues te pido le muestres, quedando
libre mi honrra.
CEL.--senora, no tengas por nueuo ser mas fuerte de sofrir al
herido la ardiente trementina: e los asperos puntos que lastiman
lo llagado: doblan la passion: que no la primera lision que dio
sobre sano. Pues si tu quieres ser sana: e que te descubra la
punta de mi sotil aguja sin temor: haz para tus manos e pies vna
ligadura de sosiego. para tus ojos vna cobertura de piedad. para
tu lengua vn freno de sosiego. para tus oydos vnos algodones de
sofrimiento e paciencia. e veras obrar a la antigua maestra
destas llagas.
MELIB.--o como me muero con tu dilatar. di, por dios, lo que
quisieres. haz lo que supieres. que no podra ser tu remedio tan
aspero que yguale con mi pena e tormento. Agora toque en mi
honrra: agora dane mi fama: agora lastime mi cuerpo: avnque sea
romper mis carnes para sacar mi dolorido corazon, te doy mi fe ser
segura: e si siento aliuio sereys bien galardonada.

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